Pieza a pieza

Parte de un conjunto de 130 piezas que van ampliándose con nuevas adquisiciones cada año los mosaicos proceden de Siria, colonia romana que alcanzó entre los siglos II a V d.C. una gran estabilidad y prosperidad. En este contexto la escuela siria elaboró trabajos de gran perfección, elementos decorativos y símbolos del poder económico para sus compradores, probablemente cargos militares o políticos romanos.
La exposición se encuentra en la Sala Bancaja San Miguel. (C/ Enmedio, 82; Castellón).
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